Sunday, August 31, 2008

Frente a la inseguridad, miles reclaman a autoridades [crónica]


La demanda de soluciones al problema de la inseguridad pública se materializó en la forma de una marea humana que se extendió desde el Ángel de la Independencia hasta el Zócalo capitalino. Este sábado por la tarde, en el Distrito Federal, miles de personas reunidas en la marcha Iluminemos México pronunciaron un reclamo hacia los funcionarios de todos los niveles de gobierno: “Si no pueden, ¡renuncien!”.
Convocada por 14 organizaciones civiles como Movimiento Pro Vecino, Convivencia sin Violencia y Fundación Nuevo Milenio, y realizada también en más de 70 ciudades del país como Tijuana, Monterrey, Guadalajara, Culiacán, Hermosillo, Villahermosa, Cuernavaca y Campeche, en la capital esta manifestación logró convocar a 90 mil personas, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública local. Los organizadores, por su parte, calcularon que fue un millón.
De la procesión emanaba una sensación de inconformidad, de enojo, de hartazgo ante la impunidad con la que opera el hampa. Recientemente, la ONG IKV Pax Christi aseguró que México ocupa el primer lugar mundial en secuestros, dato al que se suman las casi 3 mil muertes ligadas al narcotráfico en lo que va de 2008.
Cinco minutos antes del inicio oficial del recorrido, programado para las 6:00 PM, se suscitó un breve episodio de tensión. Sobre el camellón que divide ambos sentidos de avenida Reforma, un joven se puso de pie, alzó los brazos y exhibió una pancarta: “Hoy por la seguridad, mañana por el país. No a la venta del petróleo”.
El mensaje, alusivo a la concentración promovida por el político del Partido de la Revolución Democrática Andrés Manuel López Obrador en defensa de los energéticos, de inmediato generó descontento. “¡Fuera, fuera!”, abuchearon al muchacho. Un manifestante, tal vez de su misma edad, se le acercó, lo increpó. Otro hombre intentó jalarle de la camiseta. Al final, no hubo agresiones. El de la cartulina se retiró, la insatisfacción encontró un desahogo, la marcha comenzó.
Vestidos de blanco, algunos participantes aplaudían, agitaban banderas, gritaban “México quiere paz” y “Quiero salir seguro a la calle”. Otros más recordaban las manifestaciones similares efectuadas en 1997 y en 2004, intercambiaban opiniones sobre el aumento de la delincuencia, compartían sus propias experiencias con el crimen. Dentro del contingente había quienes incluso portaban carteles o mantas con la fotografía de algún familiar desaparecido, secuestrado o asesinado.
Entre la concurrencia se observaban amplios grupos, familias, parejas, personas caminando solas. Había mujeres con el maquillaje impecable, hombres con el gesto serio, jovencitas en blusas entalladas luciendo sus esbeltas figuras, adolescentes vistiendo playeras y tenis de futbol soccer de mil pesos. Y había, asimismo, quienes no traían ropa de diseñador, algunas señoras con delantal, niños que, animados, silbaban y exclamaban “¡México, México!”.
Destacaban quienes iban en silla de ruedas, como José Jasso, de más de 60 años. Llevado por una de sus hijas, había decidido participar en la manifestación por su “hambre de justicia”. En 2007, relató, mataron a uno de sus hijos en la puerta de su casa, mientras a él lo han asaltado en cinco ocasiones. Trabajó durante casi cuatro décadas en el servicio de recolección de basura del Departamento del DF —que dependía del gobierno federal—, y dijo estar convencido de que los policías son corrompidos desde que ingresan a la academia, de que situaciones como ésa “son conocidas por todos” y de que, por tanto, deben combatirse.
Ya cerca del centro histórico, donde las calles se estrechan, el reproche a las autoridades se tornaba cada vez más frecuente: “Si no pueden, ¡renuncien!”. De esa manera, tal frase, expresada por el empresario Alejandro Martí a raíz del secuestro y asesinato de su hijo Fernando, de 14 años, se convertía en el lema no oficial de la marcha, en el grito que habría de repetirse en la plancha del Zócalo capitalino hasta después de terminado el acto.
Hacia las 8:00 PM, con la caída de la noche, eran encendidas las primeras veladoras símbolo de la manifestación. En tanto todos los participantes arribaban al lugar, algunos habían optado por sentarse a descansar, otros iban en busca de agua o algún refrigerio, muchos se ubicaban alrededor del asta en cuya punta ondeaba, movida por un viento húmero y frío, la bandera tricolor.
Media hora más tarde llegó el momento culminante. No hubo discursos, sólo la invitación de los organizadores a permanecer en la plaza. Las campanas de la Catedral Metropolitana empezaron a sonar en apoyo a la procesión. Se prendieron todas las candelas. Inició la música del himno nacional y se entonó su primera estrofa. Luego de esto se escuchó un aplauso, una especie de festejo correspondiente al deber cumplido.
Ante la amenaza de lluvia, la mayoría de la gente se movilizó con rapidez, aunque otras personas, quizá con el afán de dejar un legado inmediato y tangible de la marcha, se quedaron a acomodar las velas en un camino en dirección al asta y en derredor de ésta. En distintos puntos del Zócalo, igualmente, cobrarían vida más de estas pequeñas islas luminosas.
Concluía el acto pero el reclamo enviado a la clase política con motivo de la inseguridad persistía. Persiste. Y en ese sentido, lo que sigue ahora, según declaró en entrevista María Elena Morera, presidenta de la asociación civil México Unido contra la Delincuencia, es “la evaluación de las autoridades”.

Nota: Una versión editada de este texto fue publicada en la revista electrónica Terra Magazine.

Friday, August 15, 2008

Todos debemos hacer algo por cuidar el ambiente: José Sarukhán

Ante la enorme dimensión que han alcanzado los problemas ambientales que aquejan a la humanidad, José Sarukhán Kérmez, académico del Instituto de Ecología de la UNAM, sostiene una postura clara: “Todos tenemos que hacer algo, aunque sea modestamente”.
La contaminación del aire, el exceso de basura o la deforestación —explicó el investigador— integran una fenomenología que se deriva del modo de desarrollo que ha seguido la mayor parte del planeta. Por esa razón, es necesario que quienes tienen por designación social la responsabilidad de dirigir a México “perciban de qué tamaño es el problema en el que estamos metidos mundial y nacionalmente, y que consecuentemente requerimos otra visión, otra manera de pensar y de hacer las cosas”.
En entrevista, Sarukhán expuso que el Estado debe llevar a cabo un esfuerzo muy grande para educar y sensibilizar a la ciudadanía. A su juicio, hay que hacer ver a la gente que sus actos diarios, como el uso de la electricidad en casa o del transporte, tienen impactos ambientales, y que éstos a su vez representan consecuencias tanto locales como globales.
Para el también ex rector de la máxima casa de estudios, una de las carencias que padecemos los mexicanos como consumidores es la falta de conciencia de que podemos convertirnos en “factores de cambio a través de lo que compramos, cómo lo compramos, qué exigimos”. En ese sentido —continuó—, el Estado debería efectuar una sensibilización “cuidadosa, sensata y honesta” indicando a los ciudadanos qué tipo de productos les conviene adquirir y cuáles no, aunque esto signifique enfrentarse a intereses económicos.
Asimismo, el investigador señaló que al buscar respuestas a problemas como el de la basura tendemos a preguntarnos qué hacer con X toneladas de residuos, cuando una solución más sencilla sería plantearnos, desde otro enfoque, cómo podríamos proceder para generar menos desechos.
Respecto de la posibilidad de sancionar a quienes no separen la basura en orgánica e inorgánica, Sarukhán consideró que tal medida podría resultar exitosa sólo si las sanciones se aplicaran por igual a todas las personas. En su opinión, es indispensable que la gente asuma éticamente su responsabilidad en las cuestiones ambientales.
Por otro lado, el académico calificó como “viable” la propuesta del Gobierno del DF de establecer Centros Integrales de Reciclaje y Energía (CIRE) como una alternativa para aprovechar los residuos sólidos que se producen en la ciudad. En torno de la falta de una cultura del reciclado, mencionó el ejemplo de Dinamarca, donde una casa nueva se construye con 80% de materiales que se utilizaron en otra vivienda. “¿Por qué allá se puede y aquí no?”, inquirió.
Sarukhán —quien prepara una nueva edición de su libro Las musas de Darwin con motivo del 150 aniversario de la teoría de la evolución que se celebrará en 2009— relató que frecuentemente, al terminar una conferencia, las personas se le acercan y le preguntan qué pueden hacer para cuidar el ambiente. En esos casos, la primera recomendación que les brinda es informarse con la finalidad de convencerse de cuáles son las acciones que tienen un mayor impacto ecológico y cuáles no.
Sobre este asunto, “los medios deberían ayudar más, debería haber muchos más esfuerzos por comunicar a la gente de manera comprensible y llana estas cuestiones”.
La segunda sugerencia es comenzar por tareas muy sencillas de la vida diaria: “recicle su basura, sepárela, exija que el cuate del camión la mantenga separada, incluso arme un mecanismo para asegurarse de que ocurra así; cambie sus focos por aquellos de baja demanda energética, que cuestan un poco más pero ese costo lo va a recuperar a lo largo del tiempo con una menor cuenta de luz; use el gas de manera más sensata, calibre sus estufas y calentadores; si tiene auto, úselo exclusivamente para actividades que no puede resolver de otra manera, no para ir a tres cuadras; únase a grupos para exigir mejor transporte público… Hay mucho que podemos hacer”.


Nota: Puesto que ni todos los días tengo la oportunidad de charlar con un ex rector de la UNAM ni todos los días me publican en el impreso, en esta ocasión presumo ambas situaciones y, en cierta forma, también le entro al reciclado. La entrevista anterior aparece, en una versión editada, en la página 2 de la sección Sociedad de El Universal de hoy, y completa en el blog e-joven del portal del mismo periódico.

Thursday, August 07, 2008

El espíritu olímpico: forma ¿y fondo?

Pierre de Coubertin se pone de moda cada cuatro años. Durante las dos semanas de competencia, evocar el nombre del fundador de los Juegos Olímpicos modernos representa la cima de lo políticamente correcto. Se vuelve casi un mantra: “Como dijo el barón de Coubertin…”, repiten en automático los comentaristas televisivos.
Sin embargo, ese uso indiscriminado de la figura del pedagogo e historiador francés es sólo un ejemplo, acaso el más inofensivo, de la banalización del llamado “espíritu olímpico”.
La realización de las Olimpiadas, como veremos a partir del próximo 8 de agosto, sirve de pretexto para que empresarios, comunicadores, atletas retirados, gente de la farándula y políticos, ya sea por ingenuidad o por oportunismo, promuevan la idea de que basta con una justa deportiva para que el mundo solucione todos sus problemas.
Más aún, como lo ha llegado a solapar el propio Comité Olímpico Internacional (COI), el ambiente en el que debe moverse ese espíritu supuestamente capaz de redimir a la humanidad entera debe ser el del “respeto a la formas”. De esa manera, para que el olimpismo no pierda su pureza deben quedar fuera de cuadro todas las expresiones que puedan afear o interferir con la normalidad de los juegos.
Así lo vivieron los estadounidenses Tommie Smith y John Carlos en México 1968 cuando, tras su reivindicación del Black Power en la ceremonia de premiación de los 200 metros planos, el COI decidió suspenderlos de la competencia y expulsarlos de la villa olímpica bajo el argumento de que habían traído un asunto político a un acto que debía ser apolítico. Conclusión optimista: “Bienvenida la disidencia, pero no aquí”.
En México, por otra parte, también tenemos nuestra peculiar interpretación del olimpismo. Todo comienza con la esperanza de conseguir la gloria, continúa con el seguimiento a los atletas con mayores posibilidades de triunfo y concluye —las más de las veces— con la decepción causada por actuaciones tristes o con la asunción de las victorias de los pocos medallistas mexicanos a la categoría de “logros nacionales”, pretendiendo olvidar, gracias al mérito de casos concretos, las deficiencias del deporte tricolor.
Quizá no haya nada de malo en creer que una justa deportiva puede alentar ciertos valores entre los seres humanos o motivar la superación de un país. Lo lamentable, como sucede cada cuatro años con el “espíritu olímpico”, es que esa creencia se convierta en un mero slogan tan ajeno a las críticas como falto de propuesta real.

Nota: Este artículo fue escrito a petición de un viejo amigo, Rodolfo Villagómez, para —espero— ser publicado en la revista Tangente, que circula en Oaxaca.

Monday, August 04, 2008

Minitour tapatío [crónica]





GUADALAJARA, Jalisco.— La gastronomía local se hace presente. Encontrar un establecimiento o incluso un carrito en el que se ofrezcan tortas ahogadas es casi tan común como lo es hallar en el DF un puesto de quesadillas o un expendio de hamburguesas. El célebre platillo, al menos para el gusto garnachero y el estómago fuerte, resulta tentador: un bolillo relleno de carnitas, bañado en salsa y acompañado de cebolla, rábanos y lechuga. Pozole, birria, tacos y mole también forman parte del menú.
Abundan, asimismo, la cerveza y el tequila. Detrás de una vitrina, como un ejemplo de la unión de símbolos identitarios, se exhibe una botella de destilado de agave marca Rebaño Sagrado, impresos los colores y la insignia del equipo de futbol más popular de México: las Chivas.
Es Guadalajara en temporada vacacional. Cinco o seis autobuses permanecen estacionados enfrente de los hoteles ubicados sobre calzada de la Revolución. Visitantes descienden, ingresan al lobby, se agrupan en filas. Con frecuencia, el sonido de este rumbo es el de los cascos de los caballos que jalan las calandrias que recorren el centro histórico.
Un amplio perímetro es el que abarcan los sitios turísticos. Al occidente, no lejos del límite con Zapopan y pasando los arcos que recuerdan la fundación de la ciudad en 1542, la fuente de La Minerva se yergue —imponente al atardecer— en el cruce de las avenidas Godolfo Cantú, Adolfo López Mateos, Ignacio L. Vallarta y Agustín Yánez.
Hacia el centro, los paseantes se reúnen a la entrada del Teatro Degollado, caminan por la galería joyera, departen en la Plaza Tapatía u observan la catedral. Junto a este templo, un monumento resalta por su sencillez y belleza. Dispuestas en forma de cuadro, 22 estatuas —entre ellas las de Efraín González Luna, Gerardo Murillo Dr. Atl, Irene Robledo, Valentín Gómez Farías y José Clemente Orozco— componen la Rotonda de los Hombres Ilustres. A espaldas de las figuras, un jardín rodea una construcción conformada por columnas ordenadas en círculo y en cuya parte superior, al frente, se lee: “Jalisco a sus hijos esclarecidos”.
En otro punto de la ciudad, la tranquilidad afuera del antiguo edificio de la Universidad de Guadalajara contrasta con el conflicto que vive la institución. El viernes, cuando menos cuatro diarios locales dedican su nota principal al asunto. El Informador y El Occidental coinciden en el enfoque: el rector, Carlos Briseño, convoca al diálogo. Por su parte, Mural y Público dan otro matiz a la información; mientras el primero cabecea “Modera Briseño su tono”, el segundo presenta “UdeG: pactan tregua sin cerrar la herida”.
La pugna recién desatada en la segunda universidad pública más importante del país, expone Hermenegildo Olguín Reza en el número 1656 de Proceso, se resume a lo siguiente: Carlos Briseño ha evidenciado más su distanciamiento con respecto de su otrora protector y ex rector Raúl Padilla, provocando con ello el descontento de quien es catalogado como el “poder real” en la UdeG. Por un lado, órganos afines a Padilla publican desplegados contra Briseño, al tiempo que, por el otro, éste se defiende y afirma “quien manda aquí ahora soy yo”.
El fondo de la cuestión —sintetiza Olguín Reza— es que ambos, Briseño ligado al PRI y Padilla al PRD, pretenden ser candidatos a la gubernatura del estado en las elecciones de 2012. Por ende, para fortalecer sus alianzas, han empezado a acercarse al panismo jalisciense: Briseño con el gobernador Emilio González Márquez y Padilla con el ex mandatario y ex secretario de Gobernación Francisco Ramírez Acuña. Y para sustentar sus aspiraciones políticas, además, el presupuesto y la plataforma que representa la UdeG se vuelven indispensables. Todo esto en tanto en medio aguarda una matrícula de 195 mil alumnos.
Grillas aparte, el viernes por la tarde la urbe se prepara para uno de sus clásicos del futbol. Esa noche, en el inicio de la jornada dos del Torneo Apertura 2008, los Tecos reciben a las Chivas. Restaurantes y bares invitan a disfrutar el juego, sólo transmitido en vivo por el sistema Sky. Al final, y a pesar del ambiente festivo en el club blanquiazul por el hecho de que seis de sus integrantes fueron llamados a la selección nacional, los tecolotes se llevarían el encuentro por marcador de uno a cero.
“Fue culpa del portero, que salió bien feo”, explicaría el sábado, previo al Atlas-Cruz Azul, un vendedor de playeras a un costado del estadio Jalisco. “Pero ojalá le den chance al chavo”, agregaría el hombre acerca del novato guardameta del rebaño Sergio Rodríguez. “Todos tienen errores —concluye—, pero está joven y todavía la puede hacer”.
Tlaquepaque es ya la última escala del tour. La gente busca dónde almorzar, visita iglesias que datan del siglo XVII —como la de San Pedro Apóstol y la de Nuestra Señora de la Soledad—, toma el sol u observa las artesanías. Al mercado principal, no obstante, acuden pocos. Dos vendedoras advierten: el negocio ha ido muy mal. Apenas esperanzada, una de ellas añade: “Dios quiera que mejore”.
Y ahí, entre jarros, tazas, cuadros, mantas y demás, unas tablas sin más utilidad que hacer reír o pensar llaman la atención. Una de ellas alberga un cínico deseo: “¡Dios mío, házme rico… ¡pero déjame lo huevón!”. Otra confirma un secreto a voces: “En esta casa manda mi papá porque mi mamá así lo decidió”. Una tercera encierra una cátedra de prudencia: “No hagas todo lo que ves / No creas todo lo que oyes / No digas todo lo que sabes / Porque el que hace todo lo que ve / Cree todo lo que oye / Dice todo lo que sabe / Hará lo que no debe / Creerá lo que no es cierto / Dirá lo que no conviene”. Valiosa lección de viaje.

Friday, July 11, 2008

México: en 2008, más de 2 mil muertes por narco

Durante este sexenio, según cifras oficiales actualizadas hasta mayo, se han presentado 4 mil 135 decesos ligados a esta causa

Apenas rebasada la primera mitad de 2008, en México ya son más de 2 mil las muertes ligadas al narcotráfico en lo que va del año, de acuerdo con un recuento elaborado por el diario El Universal. En todo 2007, según el mismo medio, el total de ejecutados y de fallecidos en enfrentamientos por causa de esta actividad criminal fue de 2 mil 673.
De ese modo, a decir del rotativo, desde el inicio de la administración de Felipe Calderón —1 de diciembre de 2006— hasta la fecha en que fue superada la barrera de los 2 mil decesos —4 de julio de 2008—, se acumularon 4 mil 867 víctimas relacionadas con el narco, lo que equivale a un promedio de ocho bajas por día. Por su parte, cifras de la Secretaría de Seguridad Pública federal (SSP) hasta el pasado mes de mayo reconocen 4 mil 135 fallecimientos.
En línea con la información del periódico capitalino, los estados donde más muertes se han registrado son Chihuahua (682), Sinaloa (421), Baja California (136), Guerrero (122) y Durango (121). Cuatro de esas entidades, asimismo, encabezan la lista de sitios en los que han caído más policías: Sinaloa (58), Chihuahua (43), Durango (23) y Baja California (8), a los que se suma Veracruz (11).

Análisis de la narcoviolencia
Para Jorge Luis Sierra, especialista en temas de seguridad, el aumento en la violencia del narcotráfico obedece tanto a un recrudecimiento de las rivalidades y hostilidades entre cárteles de la droga como a una reacción de estas organizaciones frente a la ofensiva contra el crimen del gobierno federal.
En entrevista telefónica desde Houston, Texas, Sierra explicó que sistemáticamente se ha comprobado que cada vez que las autoridades endurecen su posición y atacan con mayor intensidad al narco, éste presenta una respuesta violenta como la que se está observando. Igualmente —afirmó—, la creciente agresividad de parte de los criminales es signo del reacomodo de alianzas, enemistades y reagrupamientos dentro de los propios grupos delictivos. En ese sentido, el número de muertes en Sinaloa y Chihuahua indicaría las reestructuraciones que ahí se efectúan.
“La pregunta —expuso— es qué pasará después de ese reacomodo, dónde quedarán el narcotráfico y el gobierno y qué vendrá para el futuro”.
El experto cuestionó la estrategia de la administración de Calderón para combatir al crimen organizado pues, dijo, el uso de la fuerza a través de la policía o el ejército sólo brinda “resultados momentáneos”. En su opinión, esto se debe a que los narcotraficantes mexicanos han demostrado tener una gran capacidad de adaptación así como de dispersión geográfica, al grado de que se han extendido a territorio de Estados Unidos, Guatemala y quizá hasta El Salvador.
Únicamente recurrir a la fuerza, reiteró Sierra, no es suficiente, ya que la escalada de violencia con que reacciona el narcotráfico ha alcanzado incluso a los altos mandos del gobierno. Durante los primeros días de mayo pasado fueron ejecutados en el Distrito Federal tres jefes policiacos: Roberto Velasco Bravo, director de Crimen Organizado de la Policía Federal; Aristeo Gómez Martínez, director de la Jefatura del Estado Mayor de la SSP; y Edgar Millán Gómez, coordinador de Seguridad Regional de la Policía Federal. A finales de junio también fue asesinado el comandante Igor Labastida.
Acerca de las declaraciones del procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, quien aseguró que las autoridades “van ganando” en la lucha contra la delincuencia, el especialista repuso que en todo caso “no están claros” los instrumentos para evaluar este desempeño. Señaló que aun si el funcionario menciona lo anterior con base en la cantidad de droga, dinero o armas decomisadas, no se cuenta con parámetros transparentes para poder constatar, por ejemplo, si el flujo de estupefacientes ha disminuido significativamente.
Sierra, por último, coincidió con otras críticas hacia la estrategia anticrimen del gobierno federal de acuerdo con las cuales ésta, al centrarse solamente en los enfoques punitivo y represivo, olvida todos los demás aspectos de este fenómeno.
Concordó con un análisis reciente del investigador José Luis Piñeyro, para quien el Poder Ejecutivo está omitiendo el combate a la corrupción en la policía, el ejército y todas las instancias gubernamentales, así como al sistema financiero nacional e internacional que brinda recursos económicos a las organizaciones criminales. De la misma manera, a juicio de ambos expertos, no se está otorgando la importancia debida a elementos sociales como la prevención del consumo de drogas, la rehabilitación de farmacodependientes o la participación ciudadana. “La estrategia del gobierno —concluyó Sierra— es integral sólo en el papel”.

Nota: Una versión editada de esta nota fue publicada en la revista electrónica Terra Magazine. Los ajustes me parecieron, en definitiva, innecesarios, pero en fin... gajes del oficio.

Tuesday, July 08, 2008

Instantáneas de Querétaro [crónica]





SANTIAGO DE QUERÉTARO, Querétaro.— Inmortalizado en una estatua ecuestre, Ignacio Pérez Álvarez (1786-1846) adorna el punto donde convergen las avenidas Corregidora y Universidad. La placa a sus pies señala que se le conoce como “el jinete del destino”, puesto que Josefa Ortiz de Domínguez le encomendó avisar a los insurgentes que la conspiración independentista había sido descubierta, “y gracias a su oportuna diligencia se hizo realidad el inicio de la lucha para lograr la independencia nacional, el 15 de septiembre de 1810”.
Este y otros monumentos repartidos por toda la ciudad recuerdan la historia tanto de la Nueva España como de la conformación de México. Iglesias, palacios de gobierno, el impresionante acueducto sobre calzada de Los Arcos, la Fuente del Marqués, el obelisco de la corregidora y la escultura de Miguel Hidalgo justo a la mitad de la Alameda, entre otras obras, explican, por un lado, por qué la capital de este pequeño estado con algo más de millón y medio de habitantes fue declarada por la UNESCO patrimonio de la humanidad en 1996 y, por el otro, por qué el turismo es una de sus principales actividades económicas.
Un recorrido por los andadores del centro histórico confirma la afluencia de visitantes. Recién comenzadas las vacaciones de verano, sin embargo, una vendedora de artesanías comenta que el negocio “ha estado medio tristón” y atribuye esa circunstancia a que las lluvias han ahuyentado a los paseantes. Asimismo, aunque optimista espera que para el siguiente fin de semana el movimiento aumente, aclara que esta temporada no es la de mayor auge para el sector, sino las de Semana Santa y diciembre.
Más adelante un cuadro trae a la memoria noticias de hace sólo unos meses. En la Plaza de Armas, cerca de las familias que caminan, se divierten en la fuente o conviven en alguno de los restaurantes, dos o tres grupos de emos empiezan a reunirse. El más numeroso se acomoda a lo largo de una barda, ríe y juega inquieto ante a una cámara de video. Una de las niñas viene corriendo hacia su madre que, como para no apenarla frente a sus amigos, aguarda por ella a unos metros de distancia. “¡Nos van a hacer una entrevista!”, dice entusiasmada. Luego, pide un beso, le pone la mejilla a mamá, lo recibe y regresa presurosa al escenario.
Estos adolescentes en jeans entubados, tenis, chamarras negras o de colores brillantes, el cabello cuidadosamente desaliñado o alaciado cubriéndoles parte del rostro, algunos con los ojos delineados, disfrutan tranquilos su tertulia callejera. No obstante, apenas a finales del año pasado y principios de éste, los medios nacionales daban cuenta no sólo de la convocatoria a golpear emos que en esta ciudad algunos intolerantes difundieron por internet, sino de las agresiones que sufrió dicho grupo. Al episodio de Querétaro habría de sumarse, poco después, el del DF.
Pero esta tarde, al menos en apariencia, la reacción hacia estos jóvenes no trascenderá de las miradas entre curiosas y extrañadas que les dirigen algunas personas, las mismas miradas que, por cierto, obtienen los darks que por la noche se congregan en el jardín Francisco I. Madero.
También en la Plaza de Armas, a la entrada del Palacio de Justicia, un conjunto de muchachos reparte volantes. Pertenecen al Movimiento Antorchista. La hoja en cuestión lleva por título: “El PAN pretende que Antorcha sea el chivo expiatorio de su guerra sucia”. En ella acusan que las autoridades estatales y municipales, ambas de Acción Nacional, distribuyen panfletos sin firma pretendiéndolos hacer pasar como de su organización.
“Aunque estamos en desacuerdo con las políticas públicas de los gobiernos panistas —argumenta el texto—, no tenemos ninguna necesidad de cuestionarlas de manera anónima pues siempre lo hemos hecho de cara a la sociedad; además, para qué cuestionar cosas que los propios panistas reconocen como ciertas, como son los altos sueldos en el ayuntamiento de Querétaro”. El 6 de julio —concluye el mensaje— cumplen cuatro años de plantón frente a las oficinas del gobernador, Francisco Garrido Patrón, en demanda de servicios públicos para colonias marginadas; de la devolución del pozo de agua potable a los pobladores de La Piedad, en el municipio de El Marqués; y de apoyo a la Casa del Estudiante José María Arteaga.
Respecto de esto último, Evodio, uno de los encargados de la manifestación, relata que alrededor de 60 jóvenes vivían en ese hogar del que el gobierno los despojó hace tres años. Algunos decidieron protestar, pero la mayoría, temerosa de la represión oficial, optó por quedarse callada. Antes —continúa— recibían la ayuda del PRI, mientras la actual administración ha respondido a sus exigencias con la fuerza o, en todo caso, ignorándolos. De los visitantes que pasan por este sitio, unos parecen prestarles atención; otros, los más, no.
El movimiento, reitera Evodio, seguirá expresándose hasta lograr ser escuchado por las autoridades. Y hablando del futuro, de 2009, cuando en el estado se llevarán a cabo elecciones para la gubernatura, muy a su pesar admite la alta probabilidad de que el blanquiazul vuelva a ganar. Sentencia: “Aquí el PAN es el partido más fuerte, y el más represor”.
Llega el final del fugaz viaje y, con él, las últimas imágenes de Santiago de Querétaro. Bajo el sol veraniego, familias, parejas y amigos pasean por la Alameda. Calles arriba, rumbo a la terminal de autobuses, el estadio Corregidora —casa de los Pumas de la UNAM durante la huelga de 1999 a 2000— se incrusta en el paisaje rocoso. Más allá, hacia el sur, el DF. No bastan dos días para conocer una ciudad, pero aunque esa insatisfacción es inevitable, el agradecimiento por lo que este lugar mostró de sí —historia, sociedad, visitantes, política— es aún más grande.

Tuesday, July 01, 2008

Ley del ISSSTE, ejemplo del “derrumbe” del Estado de bienestar: consultora

Con el nuevo régimen, que sólo beneficia al mercado de capitales, el Estado se desentiende de las personas

La nueva Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), aprobada por el Congreso de México en marzo de 2007 y recién avalada en lo general por la Suprema Corte de Justicia de la Nación pese a las demandas de amparo interpuestas por 2 millones de burócratas, es un ejemplo más del “derrumbe” del Estado de bienestar, afirmó Cecilia Escobar, consultora y presidenta de la Fundación a Favor de la Cultura del Retiro.
En entrevista, la economista expresó que dicho debilitamiento también es visible en las reformas a la Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) realizadas en 1992, y que a nivel global esta tendencia ocurre incluso en países de Europa donde después de la Segunda Guerra Mundial se impulsó la protección estatal a la salud, la vivienda, la educación, las pensiones y el empleo.
Para Escobar, el argumento con que el gobierno federal y muchos legisladores defendieron las modificaciones a Ley del ISSSTE, en el sentido de que contribuirían a disminuir gastos y por ende a una mayor viabilidad financiera del Estado, es “demagógico” porque, aun bajo este nuevo esquema, se siguen comprometiendo recursos públicos para el pago de pensiones mínimas garantizadas.
Lo único que logra esta legislación, opinó, es crear mejores condiciones de negocio en el mercado de capitales para las Sociedades de Inversión Especializada en Fondos para el Retiro (Siefores). Por tanto, dijo, lo que se favorece es una mayor concentración de la riqueza en pocas manos.
A juicio de la consultora, con los cambios al régimen del ISSSTE —que obligan a un trabajador a elegir entre una cuenta de ahorro individual en el órgano denominado Pensionissste o una dentro de alguna de las instituciones privadas conocidas como Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores)—, el Estado se desentiende de las personas y las “lanza” a tomar decisiones sobre la etapa pasiva de sus vidas sin haberlas capacitado para ello.

Conocer para planear el futuro
Escobar sostuvo que ante este panorama la sociedad tiene la opción no sólo de fortalecer el “músculo ciudadano” con marchas y manifestaciones, sino de conocer y entender las transformaciones del capitalismo y de las variables económico-financieras nacionales e internacionales para actuar en consecuencia.
En su sitio web (
www.culturadelretiro.com), la Fundación a Favor de la Cultura del Retiro señala que, en las condiciones imperantes en el sistema de las Afores y de las Aseguradoras de Fondos de Pensión, un cuentahabiente únicamente podrá obtener beneficios “en la medida en que asuma un compromiso consigo mismo de capacitación y análisis económico-financiero, acompañado de una actitud proactiva”.
Que las personas lleven su propio historial en este rubro —expone la institución con sede en Cuernavaca, Morelos— les permitirá “controlar, vigilar y defender sus recursos; así como establecer mejores estrategias de inversión para ‘aprovechar lo aprovechable’ y, sobre bases firmes, conformar su fondo para el retiro”.
Algunos de los aspectos que deben considerarse en este tema —se explica en la citada página electrónica— son el pago real de comisiones, los rendimientos que obtienen en distintos periodos, la transferencia de saldos, los descuentos por antigüedad y la interrelación entre los proyectos personales a corto, mediano y largo plazos.
La economista, quien puso a disposición de los interesados su e-mail (
cescobar@culturadelretiro.com), aseguró que la fundación no pertenece a ningún banco, sindicato ni partido político, sino que es parte de la ciudadanía preocupada por la pobreza y la desigualdad que existe en México.
Añadió que cree indispensable promover y desarrollar entre la población una mayor cultura financiera, “pero no a través de una mayor bancarización”; lo que se requiere, estimó, es que la gente comprenda el contexto socioeconómico en que se desenvuelve “para criticar, proponer y poder impulsar una sociedad más justa”.

Nota: Una versión editada de esta nota fue publicada en la revista electrónica Terra Magazine.

Monday, June 30, 2008

Miles acuden a salvar un libro [crónica]

La convocatoria “¡Salva a un libro!” obtuvo respuesta. En el último día de la segunda gran venta de remate organizada por la Secretaría de Cultura del Gobierno del Distrito Federal en el Auditorio Nacional, a sólo dos horas de que terminara la jornada, varios compradores descansaban en las escaleras del recinto al tiempo que revisaban sus adquisiciones y, posiblemente, evaluaban la inversión.
Al interior del lugar, apenas superada la puerta de acceso, comenzaban la aglomeración, la curiosidad, la búsqueda del título deseado, el anhelo de hallar a buen precio alguna obra entrañable.
Desde un par de semanas atrás, la publicidad del acto advertía de los ejemplares embodegados en riesgo de ser triturados debido al costo que representa para las editoriales mantenerlos almacenados y a que a éstas “se les prohíbe donarlos o regalarlos, a menos que paguen impuestos por los mismos”.
Ante esta situación —continuaba el mensaje—, con el propósito de apoyar tanto a la industria editorial como al público lector, las autoridades capitalinas decidieron emular el primer tianguis de libros efectuado a mediados de diciembre pasado en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco. En esta ocasión, el remate se realizó entre el 24 y el 29 de junio y tuvo por sede el “coloso de Reforma”.
Las gangas aparecían pronto. En el área de la editorial Tusquets, por ejemplo, los vendedores anunciaban: todos los títulos, menos uno acerca de Federico Fellini “y otro de cine”, a 50 pesos. Encima de las mesas aguardaban libros de la española Almudena Grandes, dos o tres novelas de Georges Simenon, un compendio de cuentos eróticos. También estaba ahí Gertrudis y Claudio de John Updike, cuyo costo en librerías Gandhi es de 128 pesos. Conclusión: un oferta imposible de rehusar.
Dos encargados del stand confirmaron que la afluencia de público había sido abundante desde el inicio de la barata. No obstante, sin dejar de reconocer la oportunidad que se presenta a los lectores en este tipo de ventas, uno de ellos señaló que la población quizá leería más si el precio regular de algunas obras no fuera tan elevado.
Más adelante, después de un pequeño espacio donde se ofrecían cursos para mejorar la lectura, una fila humana se extendía hasta obstaculizar el de por sí complicado tránsito. No se trataba del camino hacia alguna de las cajas, sino de la hilera donde había que esperar para entrar a la zona de los populares sellos de Grupo Santillana: Alfaguara, Aguilar, Taurus, Suma de Letras. “Es como de cadenero de antro”, ironizó una visitante.
Otra más, desorientada quizá por la cantidad de gente, preguntaba en el área de la UNAM por los ejemplares de la amplia colección Sepan Cuantos de editorial Porrúa.
Sobre las mesas de Random House Mondadori, por otra parte, un libro parecía querer evocar la colorida marcha llevada a cabo recién un día antes: Ser gay y no morir en el intento. Y como éste, con un precio de sólo 20 pesos, otros títulos, como una biografía sobre el arquitecto Antoni Gaudí o La pareja de Julio Scherer García —con Vicente Fox y Marta Sahagún en la portada—, casi clamaban por ser adquiridos.
Justo a la mitad del recinto una habitación permitía tomar un respiro antes de seguir con el recorrido bibliófilo. En ella, la exposición fotográfica de Bob Gruen mostraba imágenes de varias leyendas del rock, desde Iggy Pop hasta John Lennon pasando por Debbie Harry, Patti Smith, The Ramones, Sex Pistols, The Clash, Led Zepellin, Bob Dylan, Chuck Berry y The Rolling Stones.
En el extremo más cercano a la salida, algunos estantes, como los de Norma, empezaban a lucir vacíos. Otros, aunque todavía con mucho material disponible, atraían a los paseantes. Tales eran los casos de las mesas con libros para niños —con padres e hijos echando un ojo—, de las correspondientes a la editorial Cal y Arena —donde las rebajas alcanzaban hasta los 20 o 30 pesos por ejemplar—, así como de aquellas con obras sobre informática y computación.
Afuera, de nuevo frente al paisaje de Paseo de la Reforma y en el clima fresco de un lluvioso mes de junio, los visitantes, como lo hicieron quienes llegaron más temprano, se detenían en las escaleras del auditorio a repasar sus compras. Tal vez se arrepentían de haber gastado demasiado. Tal vez, por el contrario, se convencían de que lo invertido, peso por peso, había valido la pena. Tal vez imaginaban a quién habrían de obsequiar o presumir algún libro que encontraron, o fantaseaban con la joya que les habría gustado hallar.
Tal vez, simplemente, reiteraban —como quien esto escribe— que leer es un vicio. Uno, por fortuna, muy difícil de dejar.

Friday, June 27, 2008

Funcionario del PNUD analiza política social del gobierno de Calderón

Mientras la propaganda oficial anuncia “alimentación, educación y salud de calidad, una vivienda digna y servicios básicos para todos”, los críticos del gobierno de Felipe Calderón cuestionan la eficacia de su estrategia de política social e incluso aprovechan su nombre, Vivir Mejor, para lanzar comentarios sarcásticos.
Ajeno a esas divergencias, Rodolfo de la Torre, funcionario del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con sede en México, señala que el esquema de Vivir Mejor es muy similar al de la estrategia Contigo desplegada durante el sexenio de Vicente Fox (2000-2006).
Para De la Torre, director de la Oficina del Informe Nacional sobre Desarrollo Humano dentro del PNUD, estas semejanzas radican en que ambos conjuntos de acciones poseen casi los mismos ejes: proporcionar servicios de seguridad social, impulsar las capacidades de las personas y vincular la política social con la política económica. El parecido, en su opinión, habla de que en este rubro hay continuidad entre la administración federal pasada y la actual, lo que puede calificarse como positivo.
Con respecto de cómo pretende Vivir Mejor conectar lo social con lo económico, explica que “mucho tiene que ver con facilitar la inserción de las personas en el mercado laboral”. En ese apartado, abundó, se puede ubicar a programas como el de las estancias infantiles —que plantea la posibilidad de cuidar a los hijos de mujeres que buscan o tienen un trabajo— u otros como el del Primer Empleo o los créditos para actividades productivas en pequeña escala.
—Desde su punto de vista, ¿ cuáles son los aciertos de Vivir Mejor?
—Hay un elemento de mantener programas que han mostrado resultados y han ayudado a las personas a reducir sus condiciones de pobreza. Por ejemplo, al enfatizar la continuidad, el programa Oportunidades (destinado a atender a la población en pobreza extrema) sigue como la pieza central en el eje de formación de capacidades. Con esto ya son tres administraciones que han manejado este instrumento de política social de manera continua, y se esperaría que aumentaran los resultados y continuaran existiendo buenas evaluaciones. Creo que ese es un acierto muy claro. En cuanto a elementos novedosos o que por lo menos tienen potencial, yo enfatizaría esta mención explícita de que lo social tiene que ser apoyado por lo económico y viceversa. Esto, sin embargo, todavía está por verse.
—Una crítica que usted hacía de esta estrategia es que deja de lado la participación ciudadana tanto a nivel colectivo como individual. ¿En qué consiste esto?
—Vivir Mejor, en efecto, no enfatiza dos elementos que son muy importantes para la política social. Uno es el concepto de ciudadanía: que las personas tienen derechos y obligaciones y en consecuencia deben estar involucradas en el proceso de generación de la política social y, sobre todo, en su ejecución. De este concepto se desprende la idea de que las personas, para reclamar sus derechos, deben tenerlos bien definidos, y esto es algo que no aborda Vivir Mejor. No hay algún tipo de sugerencia respecto a que se profundizará en la difusión o en la definición de los derechos de las personas en materia social. Por otro lado, la participación social está en los márgenes de Vivir Mejor, pero que las personas se involucren es clave para que prosperen políticas sociales en las que los individuos no se sientan objeto de decisiones de otros, sino que se les están acercando elementos para que con su propio esfuerzo salgan adelante. Creo que ahí hay cuestiones que mejorar.
—Muchos analistas alertan del uso político-electoral que se puede hacer de la política social en general. En ese sentido, se menciona que el Partido Acción Nacional (PAN), el partido en el gobierno, puede utilizar Vivir Mejor para allegarse votos con miras a las elecciones intermedias de 2009. ¿Existen en esta estrategia los candados suficientes para evitar que esto ocurra?
—Ese es un tema mucho más amplio que Vivir Mejor. Para que la política social no tenga alguna tentación electoral, o en su ejecución aparezcan intereses políticos, se requiere una gran coordinación, posiblemente entre gobierno federal, gobiernos de los estados y de los municipios, y también con el Congreso. El PNUD ha hecho análisis acerca de dónde pueden estar las vulnerabilidades de la política social en un marco electoral, y ha encontrado que éstas no se encuentran al nivel del gobierno federal, sino de los estados y sobre todo de los municipios. Cuando se acusa que puede haber desviaciones en las acciones del gobierno federal para favorecer algún tipo de resultado electoral, hay que ampliar la mirada y ver también a los correligionarios de distintos gobiernos estatales y municipales para que a ningún nivel se dé este tipo de situación. El Congreso y el gobierno federal harían bien en crear un blindaje, como en el pasado, a todos niveles, para que ninguna autoridad pase por sobre las reglas de operación de los programas ni trate de obtener injustificadamente beneficios políticos.
—Hace más o menos un año se publicó el dato de que México emigran anualmente alrededor de 500 mil personas no tanto a causa de la pobreza, sino de las desigualdades. ¿Qué podemos hacer como país para disminuir tanto la pobreza como la desigualdad?
—Hay que plantear como objetivo de corto plazo, y al parecer el país va en buena dirección y con buen paso, la erradicación de la pobreza extrema, para que en unas décadas podamos pasar al siguiente ejercicio de política pública, en donde la desigualdad sería el tema prioritario, es decir, el evitar que haya discrepancias tan fuertes entre regiones, personas, grupos sociales. Pero es un tema para una visión de más largo plazo, porque si bien ha habido avances consistentes en la reducción de la pobreza desde mediados de la década pasada, en el tema de la desigualdad casi estamos a los mimos niveles de hace 50 años, ahí no ha habido avances. Esto requiere una reflexión y una movilización social y gubernamental mucho más profunda.

Nota: Una versión editada de esta entrevista fue publicada en la revista electrónica Terra Magazine.

Tuesday, June 10, 2008

Aumenta en México la economía informal [reportaje]

El INEGI estima que 11.9 millones de personas laboran en este sector; para OIT y especialistas, ese dato subestima el fenómeno


Las imágenes se repiten por casi toda la capital mexicana: puestos callejeros ubicados en las esquinas, alineados a lo largo de avenidas o reunidos en amplios terrenos; a la venta, algunas de sus mercancías más comunes son alimentos, bebidas, dulces, cigarrillos, baterías, audífonos, reproductores portátiles de CD o MP3, accesorios para teléfono celular, relojes, ropa, libros y discos apócrifos con música, películas, videojuegos o programas de cómputo.
Araceli tiene un negocio de este tipo cerca de la estación del Metro Juárez, en la zona centro del Distrito Federal. Su “local” consiste en una mesa situada sobre la acera, encima de la cual exhibe los objetos con los que comercia —agendas, directorios, libretas, plumas, lápices, carteras, monederos—, y en una silla donde descansa y espera la llegada de compradores.
Sus padres son comerciantes e inculcaron el oficio a la familia. Araceli, de unos 30 años de edad, se ha dedicado a él durante toda su vida. “Hay que tener sangre para esto”, afirma segura de su vocación. Instala su puesto a las 9 de la mañana y lo desmonta alrededor de las 5:30 de la tarde. En un buen día, esta actividad, que representa su principal fuente de ingresos, reporta ventas por aproximadamente 450 pesos (casi nueve veces el salario mínimo: 52.59 pesos diarios). Sin embargo —se apresura en aclarar—, esa cantidad no es su ganancia neta, ya que una parte de ese dinero debe reinvertirla para surtirse de más mercancía.
Al preguntársele si desde su punto de vista ha aumentado el número de personas dedicadas a laborar en la calle, responde afirmativamente y a continuación explica: “Mucha gente prefiere tener su propio negocio, aunque sea así, a tener un jefe, un horario o tener que recorrer grandes distancias para llegar al trabajo”.


Números informales, empleos vulnerables
El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), responsable de elaborar la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), define al sector informal como aquel integrado por las “actividades económicas de mercado que operan a partir de los recursos de los hogares, pero sin constituirse como empresas”, y que, a diferencia de las del sector formal, no reportan ingresos ante la autoridad tributaria ni pagan impuestos.
De acuerdo con las más recientes cifras de la ENOE, correspondientes al primer trimestre de 2008, 11.9 millones de personas trabajan en la economía informal. Esto equivale a 27.4% del total de la población ocupada (43.3 millones), y significa que en el transcurso de un año casi 500 mil personas se sumaron a ese sector.
Los datos de la citada encuesta, empero, podrían no estar reflejando la magnitud del fenómeno. En el documento Tendencias Mundiales del Empleo 2008, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que “cuatro de cada 10 personas tienen empleos vulnerables”.
El informe agrega que en los países en desarrollo, como México, los trabajadores familiares auxiliares o por cuenta propia son los que suelen tener trabajos informales que los vuelven débiles “frente a la pobreza y los exponen a bajos ingresos, condiciones peligrosas e inexistencia de seguridad en salud”. Con respecto a América Latina y el Caribe, remarca que es la única región del planeta donde el empleo vulnerable y la economía informal aumentaron en los últimos 10 años.
Para el caso mexicano, la economista y socióloga Rosa Albina Garavito Elías considera que la estadística de la ENOE sobre la gente situada en la informalidad “subestima el problema”. En su opinión, “basta observar el porcentaje de la población ocupada que no tiene prestaciones como acceso a instituciones de salud, y que es de alrededor de 50%, para obtener una mejor estimación del fenómeno”.
Las causas de la expansión del sector informal, resume en entrevista telefónica la investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana campus Azcapotzalco (UAM-A), radican “en la incapacidad de la economía nacional para generar tasas de crecimiento que permitan crear empleos suficientes en condiciones de estabilidad y dignidad para los trabajadores”.


“Cambiar la estrategia económica”
“Presidente del empleo” fue el principal lema de campaña de Felipe Calderón durante las elecciones de 2006. Transcurrido el primer año de su gestión, el mandatario anunció como un logro la creación de 800 mil fuentes de trabajo formal, una cifra cuestionada tanto por la oposición como por analistas.
Ese número, en todo caso, resultaría insuficiente para satisfacer la demanda de las personas que anualmente se integran al campo laboral. Académicos como José Luis Calva, del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, por ejemplo, estiman que para lograrlo es necesario generar más de un millón de plazas anuales.
En varios artículos periodísticos Calva ha reiterado que para impulsar el empleo se requiere que el Producto Interno Bruto (PIB) de México crezca por lo menos a tasas de 6% al año. Esta condición, argumenta, no se ha alcanzado debido a que en el “cuarto de siglo de experimentación neoliberal” (desde 1982, cuando inició el sexenio de Miguel de la Madrid, hasta la fecha) el afán de las políticas monetaria y fiscal por mantener baja la inflación ha inhibido el consumo y la inversión.
José Luis Calva y Rosa Albina Garavito Elías coinciden en que debe cambiar la estrategia económica del país. Para la investigadora de la UAM-A, ese cambio debería sustentarse en que se destinen recursos fiscales del Estado para financiar obra pública en infraestructura y fomentar el consumo, así como en promover la inversión no especulativa sino productiva.
El gobierno, sin embargo, no ha dado señales de planear alguna modificación, mientras la expectativa de crecimiento económico para 2008 está lejos de la meta ideal señalada por ambos especialistas. Aunque el pronóstico original presentado por el Poder Ejecutivo era de entre 3% y 3.5%, el cálculo fue ajustado en febrero a 2.8% y se prevé que pueda ser aun menor.
De continuar la política oficial en este rubro, advertía Calva en un artículo publicado en el diario El Universal en abril de 2007, “la economía nacional será incapaz de ofrecer a los mexicanos una opción de ocupación y vida digna, de modo que continuará la expatriación de connacionales y afianzándose en México la economía de la informalidad, generadora de empleos precarios, de escasa productividad y baja retribución”. A más de un año de distancia, los hechos parecen concederle la razón.


Nota: Una versión editada de este texto fue publicada en la revista electrónica Terra Magazine.

Monday, June 02, 2008

“El gobierno debe continuar apoyando a los microempresarios” [crónica]

Concluye décima Feria Nacional de Empresas Sociales


El amarantol, cuya publicidad anunciaba “bebida 100% natural, no requiere leche ni azúcar, sólo agregue agua”, fue uno de los más de 10 mil productos que se ofrecieron en la décima Feria Nacional de Empresas Sociales realizada en el Palacio de los Deportes.
Organizada por la Secretaría de Economía a través del Fondo Nacional de Apoyo para las Empresas de Solidaridad (Fonaes), esta exposición, según datos oficiales, reunió desde el pasado 29 de mayo a mil 800 empresarios de las 32 entidades federativas. Artesanías, cosméticos, ropa, calzado, licores, miel, quesos, dulces, botanas, chocolates, café y artículos de limpieza fueron algunas de las mercancías a la venta.
Durante su último día, caluroso domingo 1 de junio, este acto de entrada gratuita recibió a familias enteras que se pasearon por todo el inmueble. Muchos visitantes llevaban sus compras en las bolsas blanquiazules alusivas a la feria: unos portaban un pequeño paquete; otros cargaban a dos manos.
“Yo vengo por la ropa, que sí está bien barata”, comentó una joven a sus acompañantes en uno de los pasillos más saturados. Los embotellamientos se formaban, por lo general, debido a la gente que se detenía en los stands donde se preparaban alimentos con un costo de entre 10 y 15 pesos: tacos de barbacoa, quesadillas, papas fritas, hamburguesas, hot dogs, aguas frescas.
Al centro del pabellón naranja, donde aumentaba el espacio para caminar, se situaba un espacio dedicado a talleres demostrativos de, entre otras actividades, la molienda del chocolate y el hilado de telas.
En otra área, un muchacho preguntaba por una chamarra:
—¿Cuánto por ésta?
—Mil 200 —respondió el vendedor, quien añadió, como previendo que el potencial cliente desconfiara de la prenda: —Es pura piel, de veras.
Más adelante, en el pasillo destinado a Chiapas, Leisy afirmaba que a su negocio de artesanías —monederos, llaveros, marcos, adornos de mesa— le había ido bien. Mientras atendía su puesto, relataba también que esa era la cuarta ocasión que participaban en la feria.
A su juicio, aunque el presupuesto para este año disminuyó, el respaldo gubernamental sigue siendo significativo pues las autoridades no sólo invitan a las pequeñas empresas a la expo, sino que les financian transporte, hospedaje y una comida diaria. “El gobierno —concluyó Leisy— debe continuar apoyando a los microempresarios”.
Por su parte, Eduardo Salas, de Productos y Servicios Tradición Don Juan, con gesto serio admitió que, pese a la promoción que representa la feria, para ellos la venta “ha estado baja”. Venían de Hidalgo y vendían café, una de las mercancías con más competidores, a 25 pesos la bolsa de un 250 gramos.
Como Leisy, el señor Salas opinó que el gobierno federal “sí apoya a los pequeños empresarios”. Explicó además que para formar parte de la feria existen dos vías: que la empresa haga la solicitud ante el Fonaes o que éste sea directamente quien extienda la invitación.
El fondo, de acuerdo con su página electrónica, “atiende las iniciativas productivas, individuales y colectivas, de emprendedores de escasos recursos mediante el apoyo a proyectos productivos, la constitución y consolidación de empresas sociales y la participación en esquemas de financiamiento social”. Los requisitos para acceder a sus recursos pueden consultarse en la dirección http://www.fonaes.gob.mx/.
Desde el punto de vista del productor hidalguense, muchas personas mantienen la idea de que el gobierno tiene que solucionarles todos sus problemas, cuando no debería ser así.
El defecto de algunos pequeños empresarios, consideró, es estar “peleados con la calidad”. “Algunos compañeros —comentó— guardan su mejor producto para la feria, pero el resto del año ofrecen cualquier cosa”. Frente a esta actitud, el señor Salas opuso lo que podría catalogarse como una filosofía empresarial: “Si un producto tiene calidad, aunque sea caro, la gente lo va a comprar”.

Wednesday, May 21, 2008

Favorecería a Pemex participación de iniciativa privada en sector petrolero: académico

A pesar de que el proyecto de reforma a Petróleos Mexicanos (Pemex) presentado por el presidente Felipe Calderón no menciona textualmente la palabra “privatización”, ésta en los hechos sí se daría pues el Ejecutivo plantea concesionar a la iniciativa privada actividades derivadas de la exploración, explotación, producción y distribución de hidrocarburos, explicó Raymundo Tenorio, director de la Escuela de Negocios y Humanidades del Tecnológico de Monterrey, campus Toluca.
Sin embargo, en entrevista telefónica el académico recalcó que con ello no se estaría cediendo la propiedad del petróleo, que de acuerdo con el artículo 27 de la Constitución pertenece a la nación, sino que se transferiría a particulares la realización de algunas tareas. Asimismo, enfatizó que no se debería temer a la participación privada en la industria petrolera.
Para Tenorio, más allá de la reforma elaborada por el gobierno federal —que ha despertado el rechazo de los partidos agrupados en el Frente Amplio Progresista (PRD, PT y Convergencia), así como polarización social—, si se quiere hacer de Pemex una empresa eficiente y competitiva, se necesitan cambios constitucionales que permitan y regulen el trabajo de la iniciativa privada en el sector.
El tema de la energía, por lo pronto, comenzó a discutirse en el Senado de la República el pasado 13 de mayo. Durante estos foros, que concluirán el 22 de julio con un debate entre legisladores, se tratarán, dentro de otros aspectos, los principios que deben regir la reforma energética, el análisis constitucional de las iniciativas, el régimen fiscal de Pemex, la relación con compañías extranjeras y el combate a la corrupción.
—Un análisis que comparten varios políticos e investigadores, como usted, es que Pemex se encuentra en crisis técnica y financiera. ¿Por qué?
—La crisis financiera que vive Pemex es resultado de una falta de inyección de recursos entre 1991 y 1999, debido a que, habiendo obtenido un financiamiento de 20 mil millones de dólares entre 1978 y 1983 para exploración, la caída de los precios del barril de petróleo en 1985-86 hizo impagable la deuda adquirida y la renegociación de la misma ahorcó a la paraestatal. A partir de ese momento la banca internacional se negó a otorgar financiamiento con base en una materia prima de precio tan volátil como el petróleo. Entonces, ante la falta de ingresos para el país por la caída en las exportaciones de petróleo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) decidió incrementar los derechos fiscales que obtenía de Pemex, con lo que la paraestatal pasó a ser una fuente importante de ingresos que llegó a representar hasta 50% del total del presupuesto nacional. Esto provocó que Pemex no tuviera recursos frescos y llevó a consecuencias técnicas como la no actualización de instalaciones ni de equipo, así como a un mantenimiento modesto. Actualmente Pemex no tiene recursos propios para su desarrollo.
—¿Y qué pasa con los otros análisis, los que señalan a Pemex como una de las empresas más rentables del mundo en su tipo? ¿Son confiables o están sesgados ideológicamente?
—Un poco de las dos. Si no se le quitaran tantos recursos fiscales, Pemex, en efecto, sería una empresa rentable, con poco margen de utilidad, pero lo sería. Sin embargo, lo anterior no quiere decir que eso le permitiría salir de la crisis en la que está. Yo creo que nos libraríamos de debates ideológicos sobre la participación o no de la iniciativa privada si la SHCP dejara de sangrar a Pemex. Pero si Hacienda deja de obtener recursos de Pemex, tiene que obtenerlos de otro lado. Por eso pienso que para que se dé una reforma en Pemex se necesita también una reforma fiscal a fondo.
—Entonces, si la SHCP dejara de sacar recursos de Pemex, la paraestatal podría invertir en su desarrollo.
—Ahí está una solución inmediata: que se deje de sangrar fiscalmente a Pemex. Y la reforma fiscal que tendría que acompañar esto debería sustentarse en cambios a la ley del IVA (Impuesto al Valor Agregado), es decir, que se graven los alimentos, dejar de subsidiarlos, no de manera que se “cepille” (afecte) a todos por igual, sino diseñando mecanismos adecuados de distribución de la riqueza.
—A su juicio, ¿es la reforma presidencial la reforma que Pemex necesita?
—No es la mejor ni la que Pemex necesita. Es la que ellos (el presidente y su equipo) creen que se puede lograr. Yo pienso que hay que ir más a fondo. Hay que ir a tocar la Constitución, nuestra “inmaculada concepción”. Le convendría a Pemex que ésta se modificara para permitir la participación de la iniciativa privada. En la exploración, por ejemplo, encontrar un nuevo pozo puede darse en una de cada 10 búsquedas. Eso cuesta mucho. Históricamente hemos llegado a un punto en que Pemex no puede financiar sus actividades por sí solo. Por eso creo que se necesita una reforma constitucional que dé cabida a la actividad privada en el sector.

Nota: Una versión editada (a mi juicio, innecesariamente) de esta entrevista fue publicada en la revista electrónica Terra Magazine.

Wednesday, May 14, 2008

El día del juicio, versión Neil Marshall


El británico Neil Marshall agrega un nuevo título a la cinematografía de temas apocalípticos: Doomsday. Según el filme, en 2008 una plaga letal se desata en Escocia. En sólo unas cuantas semanas, el virus Reaper contagia o mata a miles. En respuesta, el gobierno de Gran Bretaña decide aislar el territorio y a los enfermos mediante un amplísimo muro para posteriormente esperar que la epidemia se disipe por sí sola.
Veinticinco años después, sin embargo, cuando en Londres imaginaban que el mal había desaparecido, un brote afuera de la barricada pone en alerta a las autoridades y en riesgo a la población. Parece haber una esperanza: durante el tiempo de la cuarentena los satélites han detectado supervivientes en tierras escocesas. Esas personas —concluyen los dirigentes británicos, denostados por la comunidad internacional— deben haber desarrollado una cura. Por tanto, hay que ir a buscarla.
Eden Sinclair, mayor del comando de la DSS, es la indicada para ello. Además de estar entrenada para enfrentar situaciones de peligro, Eden (Rhona Mitra) tiene un vínculo emocional con Escocia: antes de que la barda fuera sellada, su madre logró salvarla de quedar confinada ahí.
El pequeño equipo a su mando, entonces, tiene 48 horas para entrar, hallar al doctor que había investigado el virus, Kane (Malcolm McDowell, el mismísimo Alex DeLarge de Naranja mecánica), y regresar con la medicina. De fracasar en su intento —son advertidos—, lo mejor será que ni siquiera piensen en volver.
En ese punto comienza una aventura en la que se mezclan elementos tan disímbolos como una amenazante tribu urbana muy al estilo Mad Max (una especie de hooligans o punks del final de los tiempos) con un enclave medieval con castillos, caballeros, arqueros, etcétera; ambos, unidos por la adrenalina de numerosas persecuciones y enfrentamientos, explosiones, canibalismo, así como por oleadas de sangre y violencia. Y todo lo anterior no está mejor plasmado en otro personaje que en Sol (Craig Conway), el líder de la banda que merodea en las derruidas calles de Edimburgo.
Irónicamente, tal vez en ese paroxismo, en el hecho de llevar la agresividad al plano de lo exagerado, se encuentre el distintivo de esta cinta. En Doomsday, Neil Marshall (Dog Soldiers, 2002; El descenso, 2005) presenta una historia harto similar a la saga de Resident Evil o de Exterminio, o incluso a Soy leyenda, por cuanto a la hipótesis de una epidemia que puede acabar con la humanidad. No obstante, deja de lado casi todo trasfondo psicológico o afán de heroísmo idílico para convertirse en un tributo a ésas y otras producciones lo mismo que en un circo de acción, peleas y muerte a ratos inverosímil.
Aun en su mensaje de reprobación a los políticos obtusos y oportunistas la película muestra limitaciones. Por otra parte, eso sí, en el relato es posible hallar un par de lecturas interesantes. La primera tiene que ver con la crítica hacia la construcción de muros como una solución rápida, simple (y fallida), a grandes problemas. La segunda, con que las condiciones actuales de muchas de las principales ciudades del mundo —desigualdad, pobreza, contaminación, insalubridad, hacinamiento—, propiciadas por el descontrol humano y oficial, son el perfecto caldo de cultivo para la propagación de enfermedades.
Neil Marshall, pues, no logra una realización memorable incluso para su género. Pero para todos los que tenemos un poco de esa medio torcida fascinación por el cine apocalíptico, Doomsday, con ese sello de la violencia por sí misma y a pesar de todos sus defectos, será con gusto añadida a la filmoteca sobre los posibles finales de la humanidad.


FICHA TÉCNICA:
Doomsday
Director: Neil Marshall
Productores: Benedict Carver y Steven Paul
Guión: Neil Marshall
Protagonistas: Rhona Mitra, Bob Hoskins, Malcolm McDowell
Estreno: 14 de marzo de 2008 (EU)
Género: acción / drama / ciencia ficción / thriller
País: Gran Bretaña
Idioma: inglés
Duración: 105 minutos

Monday, May 05, 2008

Diálogo entre gobierno y EPR sería positivo: especialista del CeDeMa

La posibilidad de diálogo entre el gobierno de México y la guerrilla del Ejército Popular Revolucionario (EPR), ya sea a través de intermediarios o en forma directa, “es algo absolutamente positivo”, afirmó Jorge Lofredo, investigador del Centro de Documentación de los Movimientos Armados (CeDeMa).
En entrevista telefónica desde Buenos Aires, Argentina, Lofredo consideró que este acercamiento representaría una vía institucional y democrática, no armada, para la resolución de conflictos entre ambas partes. El EPR —aparecido públicamente por primera vez en el poblado de Aguas Blancas, Guerrero, el 28 de junio de 1996— demanda que dos de sus integrantes, Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, desaparecidos desde el 25 de mayo de 2007 en la ciudad de Oaxaca, sean presentados con vida y en libertad.
A partir de esta exigencia el grupo guerrillero provocó explosiones en ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) en julio y en septiembre del año pasado. El primer ataque fue realizado en los estados de Guanajuato y Querétaro; el segundo, en Veracruz y Tlaxcala. Aunque la administración de Felipe Calderón reiteradamente ha negado haber detenido a los eperristas, la organización político-militar argumenta que “existen evidencias de que los detuvieron fuerzas federales y que los torturaron en la procuraduría estatal”, así como de que siguen presos.
En un comunicado fechado este jueves 24 de abril, el EPR solicitó que el arzobispo Samuel Ruiz, el escritor Carlos Montemayor, el periodista Miguel Ángel Granados Chapa, el antropólogo Gilberto López y Rivas y el Frente Nacional contra la Represión fungieran como intermediaros en un diálogo con el gobierno federal. “Nos atrevemos a planteárselos en virtud del peligro que corre la vida de nuestros compañeros y los demás desaparecidos”, señala el texto.
Las personalidades convocadas por la guerrilla, a quienes se sumó la senadora y activista social Rosario Ibarra, aceptaron participar en las gestiones y se dijeron a la espera tanto de conocer la postura gubernamental como de que el EPR suspendiera las acciones armadas durante el tiempo que tomara la intermediación.
Por su parte, tras cinco días de analizar la autenticidad de los comunicados y la propuesta de la organización guerrillera, el gobierno ofreció un diálogo “directo”, sin intermediarios, bajo las condiciones de que el EPR detenga definitivamente el sabotaje y las acciones violentas y de que en los contactos no se aborde únicamente el asunto de los eperristas desaparecidos. El secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, advirtió además que continuarán las investigaciones sobre el paradero de Reyes Amaya y Cruz Sánchez, lo mismo que las pesquisas acerca de los atentados contra instalaciones de Pemex.
Para Lofredo, las figuras públicas propuestas por el EPR deberían estar en una posición de mediadores equidistantes de cada parte, de manera que pudieran forzar el establecimiento de compromisos mutuos encaminados a terminar con los actos beligerantes. Sin embargo, consideró que aun si estas personalidades son relegadas por el gobierno al estatus “testigos sociales”, éste seguirá reconociendo su resonancia social. Añadió que “es prerrogativa del Estado marcar esas condiciones y tendremos que esperar la respuesta del EPR; no creo que (la guerrilla) vaya a cerrar el canal”.

“El EPR no es lo mismo que ‘Los Zetas’”
Germán Martínez Cázares, dirigente del Partido Acción Nacional (PAN), rechazó en una entrevista televisiva el acercamiento con el EPR. “No se puede dialogar con quien tiene una pistola en la mesa”, sentenció el pasado lunes 28 de abril.
A decir del investigador del CeDeMa, que el líder del partido en el poder declarara lo anterior al mismo tiempo que el equipo de Calderón hacía caso de la propuesta de la guerrilla demuestra que “ni el gobierno ni el EPR —que también ha sufrido divisiones— son monolíticos”.
Lofredo, por otro lado, se manifestó de acuerdo con la postura de Carlos Montemayor, uno de los convocados por el grupo guerrillero, quien sin justificar las acciones violentas en las que éste ha incurrido se ha expresado a favor de que no se le criminalice, sino de que se comprendan las causas político-sociales que le dieron origen.
“No hay que ver al EPR desde la óptica de los delincuentes comunes. No son, por citar un ejemplo, iguales a Los Zetas (sicarios del Cártel del Golfo), que van a matar o morir. Si no vemos esas diferencias, no vamos a entender qué pide el EPR, qué busca, por qué ataca”, explicó.
El politólogo destacó también que nadie murió durante los ataques a ductos de Pemex, lo que en su opinión conduce a pensar que la guerrilla planeó efectuar los atentados en horarios en los que no hubiera personal de la paraestatal que pudiese resultar herido.
“Hay que ver en su justa dimensión al interlocutor”, reiteró. Asimismo, mencionó que las investigaciones para hallar a los eperristas desaparecidos deben avanzar de forma clara, y que en México deben establecerse las bases para que los casos de violaciones a los derechos humanos como la privación ilegal de la libertad no vuelvan a ocurrir.


Nota: Una versión editada de esta nota fue publicada en la revista electrónica Terra Magazine.

Thursday, May 01, 2008

Mayores oportunidades permitirán controlar flujos migratorios: cónsul de Guatemala

Organizaciones humanitarias como la Casa del Migrante denunciaron que el pasado 31 de marzo, en la comunidad de Las Palmas, municipio de Niltepec, en el estado de Oaxaca, alrededor de 100 indocumentados centroamericanos que viajaban en un tren de carga con rumbo a la frontera norte de México fueron sometidos violentamente por 50 agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Secretaría de Marina.
Algunas versiones señalan que los migrantes no sólo fueron perseguidos y golpeados, sino que el personal federal ingresó al poblado, inspeccionó casas e incluso cometió abusos sexuales. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos ya investiga el caso e informó que cuenta con evidencia fotográfica.
Los sucesos también despertaron la queja de Honduras y de El Salvador, que enviaron notas diplomáticas al gobierno mexicano pidiendo que se aclare lo ocurrido. Guatemala, de acuerdo con su primer secretario y cónsul, Jorge Alberto Figueroa, procedió de la misma forma, aunque hasta el momento ningún guatemalteco se ha dirigido a la embajada para realizar declaraciones sobre el asunto.
En entrevista, Figueroa explicó que Oaxaca es, después de Chiapas, la entidad donde son asegurados más centroamericanos. Además, como “paso obligado para ir al norte”, ha resultado “el lugar más crítico” porque ahí los indocumentados han sufrido accidentes y se han presentado situaciones como la que se dio en Ixtepec a principios de 2007. En aquella ocasión —relató—, un grupo de migrantes, la mayoría guatemaltecos, fue secuestrado por delincuentes vinculados con policías municipales.
El diplomático señaló que debe controlarse la seguridad en la frontera entre Guatemala y México. Sin embargo, admitió que ésta es porosa y afirmó que a través del intercambio comercial y laboral debe impulsarse que se convierta en una frontera “de oportunidades” que permita prestar mayor atención al flujo migratorio y fomente “el desarrollo que ambos países necesitan”.
—¿Históricamente cuál ha sido la actitud de México hacia la migración guatemalteca? ¿Ha habido diálogo o confrontación?
—No ha sido de confrontación, sino de procesos de repatriación que hemos esperado sean ordenados, ágiles y dignos para las personas que han sido detenidas. En este gobierno (de Felipe Calderón) se han dado mejoras en el trato a los guatemaltecos. Puede suceder algo como lo de Oaxaca u otra situación, porque las instituciones no son las malas, sino los malos funcionarios. Ha habido casos de abuso de autoridad o violación de derechos humanos, pero en muchos de ellos no están involucrados el INM o la Policía Federal Preventiva (PFP). En algunos sí, pero hemos tenido una respuesta. Nos han contestado, ha habido remoción de funcionarios. No creo que haya una política de confrontación, y debemos entender que la migración hay que verla desde distintos puntos de vista; uno es la seguridad. México tiene todo el derecho de proteger su territorio y sus ciudadanos. Cuando no estamos de acuerdo es cuando se cometen estos abusos de fuerza o estas violaciones a los derechos humanos, que han sido más por parte de autoridades estatales y municipales, que muchas veces desconocen los procedimientos o las leyes.
—¿Cuáles son esas malas prácticas que les han sido reportadas de parte de las autoridades estatales y municipales?
—Mencionamos el caso de Ixtepec porque es el que tenemos más documentado: hubo golpes, detención ilegal, privación de la libertad, secuestro, violaciones. Una detención es ilegal porque quizá no se aplica la fuerza ni se comete un abuso sexual o se pide un rescate, sólo se detiene a la persona, pero la propia Ley General de Población establece que las únicas autoridades capacitadas para detener migrantes son la PFP y el INM. Una policía municipal puede hacer una detención si la acompañan funcionarios del INM, que van porque deben velar por la seguridad, ya que dentro de un grupo de migrantes no todos van a ser buenas personas ni a reaccionar de forma tranquila; puede haber uno que se violente. Cuando es así, no nos oponemos, pero cuando se les detiene y no se les pone a disposición del INM, sino que todo se va complicando, ahí sí decimos que eso no debe ser. México es un país grande, pero debe capacitarse a estas personas para que sepan qué hacer cuando vienen migrantes: acudir al INM y notificar “mire, aquí tengo a estas personas de origen guatemalteco”. Ya Migración hará lo que le corresponda.
—¿Hay un doble discurso o un desfase entre las exigencias que México hace a Estados Unidos sobre el trato a los migrantes mexicanos en la frontera norte y el que no pueda garantizar un trato con apego a derechos humanos a los centroamericanos en su propio territorio?
—México solicita al gobierno de EU lo que nosotros pedimos al gobierno tanto mexicano como estadounidense. Voy a tomar las palabras del presidente (de Guatemala) Álvaro Colom en su visita aquí hace unos meses, cuando se le hizo esa misma pregunta. Él decía que lo que habría que ver es una solución integral, porque lo que nosotros pedimos a México, que es lo que México le pide a EU, también nos lo piden a nosotros otros países, porque Guatemala también es un país de tránsito, destino y expulsión. Entonces, no podríamos decir “México está incumpliendo esto” si no miramos nuestro interior. Y así son casi todos los países. Siempre va a haber un migrante en algún país. Yo diría, como el presidente, que tenemos que buscar esa solución integral.
—En mundo globalizado, en el que la migración aumenta y se hace más compleja, ¿qué camino deben tomar las naciones para que el flujo migratorio se dé dentro de cauces democráticos, que fomenten el desarrollo y combatan la pobreza?
—Corresponde a cada país ir mejorando su situación interna. En la medida que haya oportunidades de empleo, salud, educación, los flujos migratorios irán disminuyendo. Ahora se mira a EU como el punto donde se puede ganar mucho mejor. Lo que gana un campesino guatemalteco en un año lo puede ganar en uno o dos meses allá; sin embargo, a la larga el precio es mucho más alto por lo que cuesta a la persona emigrar, dejar familia, tierra, costumbres. Lo ideal es combatir la pobreza y tratar de establecer mecanismos con los países destino de esta gente. A EU, por ejemplo, se le ha pedido que exista un programa temporal de trabajadores, como Guatemala y México lo tienen con Canadá. La intención de muchos no es irse y quedarse a vivir en EU; para ellos sería mejor si fuera un trabajo de tantos meses y después regresar a su país. Hace falta establecer esas políticas. Guatemala y México vamos trabajando cada día más, y los problemas que se han suscitado tratamos de resolverlos por los canales establecidos. Hemos tenido esa respuesta de México de querer cambiar las cosas y quitar la imagen negativa que a veces sale de nuestros gobiernos.

Nota: Una versión editada de esta entrevista fue publicada en la revista electrónica Terra Magazine.

Monday, April 28, 2008

De China a Panamá, una ruta de medicina envenenada [traducción, cuarta y última parte]

NOTA: Continúa del post de ayer; cierre de la serie.


Walt Bogdanich y Jake Hooker


The New York Times

Mayo 6 de 2007

La confesión de un contrabandista
El poder para procesar a los contrabandistas está ahora en las manos de China.
La primavera pasada, el gobierno se movió rápidamente contra Wang, el otrora sastre que envenenó a habitantes de ese país.
Las autoridades dieron con él en un retén en Taizhou, una ciudad justo al norte de Taixing, en el “país químico”. Estaba débil y enfermo, y no había comido en dos días. Dentro de su sedán había un estado de cuenta y dinero en efectivo. Había huido sin su esposa ni su hijo adolescente.
Pacientes chinos habían muerto, un escándalo político estaba creciendo y las autoridades querían respuestas. Wang fue llevado al hospital. Después, en largas sesiones con los investigadores, de acuerdo con un oficial del gobierno que estuvo presente durante el interrogatorio, les dio lo que querían, explicando su esquema, cómo probó el jarabe industrial bebiéndolo, cómo decidió usar dietileno glicol y cómo invitó a compañías farmacéuticas a comprar su producto.
“Hizo una fortuna, pero nada de ella fue para su familia”, señaló Wang Xiaodong, un antiguo oficial de la villa que conoce a Wang y a sus hermanos. “Le gustaba apostar”.
Wang permanece en custodia en tanto las autoridades deciden si debe o no ser condenado a muerte. Qiqihar, la planta de drogas que fabricó la medicina venenosa, ha sido cerrada, y cinco empleados están siendo procesados por causar “un accidente serio”.
En contraste con la investigación sobre Wang Guiping, las autoridades chinas han sido renuentes en reconocer la relación de su gobierno con la tragedia en Panamá, que involucró a una compañía comercializadora estatal. Nadie en China ha sido acusado de haber cometido el fraude que ocasionó la muerte de tantos en territorio panameño.
Sun Jing, la oficial del programa farmacéutico para la OMS en Beijing, dijo que la agencia de salud envió un fax “para recordar al gobierno que China no debe estar vendiendo productos venenosos en el exterior”. Sun mencionó que la organización no recibió ninguna respuesta oficial.
El otoño pasado, a petición de Estados Unidos —Panamá no tiene relaciones diplomáticas con la nación asiática—, la Administración Estatal de Alimentos y Drogas de China investigó a la Fábrica de Glicerina Taixing y a Fortune Way.
La agencia probó una muestra de la glicerina de la fábrica y, según un oficial de estupefacientes, no encontró eso sino dietileno glicol y otras dos sustancias.
Desde entonces, la administración de drogas china ha concluido que no tiene jurisdicción en el caso porque la fábrica no está certificada para producir medicinas.
Y llegó a una conclusión similar acerca de Fortune Way, argumentando que como exportador no pertenece al negocio farmacéutico.
“No encontramos evidencia de que ninguna de estas dos compañías haya roto la ley”, señaló Yan Jiangying, vocera de la agencia de drogas. “Así que nunca fue abierta una investigación criminal”.
Un oficial de estupefacientes comentó que la investigación fue subsecuentemente transferida a una agencia que prueba y certifica productos comerciales —la Administración General de Supervisión de Calidad, Inspección y Cuarentena.
Pero esta agencia se sorprendió al saber que ahora estaba a cargo. “¿Qué investigación?”, preguntó Wang Jian, director para la circunscripción de Taixing. “No estoy al tanto de ninguna investigación sobre alguna fábrica de glicerina”.
Además, Huang Tong, un investigador de esa oficina, declaró: “Raramente nos involucramos con productos que son exportados”.
Wan Qigang, representante legal de la Fábrica de Glicerina Taixing, dijo en una entrevista el año pasado que las autoridades no lo habían cuestionado acerca del envenenamiento en Panamá, y que su compañía sólo elaboraba glicerina de tipo industrial.
“Puedo asegurarle que no tenemos conexión con Panamá o España”, afirmó Wan.
Pero en meses recientes la Fábrica de Glicerina ha anunciado en internet glicerina 99.5% pura.
Hace poco Wan rechazó responder más preguntas. “Si viene aquí como invitado, lo recibiré bien”, advirtió. “Pero si viene otra vez queriendo hablar de este asunto, haré una llamada”.
Un oficial del gobierno local comentó que Wan fue instruido para no dar entrevistas.
A cinco minutos a pie, otro fabricante, la Fábrica White Oil de Taixing, también anuncia glicerina médica en internet, aunque tampoco tiene autorización para elaborarla. El sitio web de la compañía dice que sus productos “han sido exportados a América, Australia e Italia”.
Ding Xiang, quien representa a White Oil, negó que su empresa produzca glicerina de tipo farmacéutico, pero agregó que compañías comercializadoras en Beijing con frecuencia llaman y preguntan por ésta.“Ellos quieren que etiquetemos los barriles como glicerina”, dijo Ding a finales de diciembre. “Yo les respondo que no puedo hacer eso”.
Ding aseveró que dejó de tomar llamadas de Beijing. “Si esto es llevado al exterior y usado inadecuadamente...”. No completó la idea. En el “país químico”, los nombres de los productos no son siempre lo que parecen.
“Las únicas dos fábricas en Taixing que dicen hacer glicerina no hacen glicerina”, mencionó Jiang Peng, quien vigila las inspecciones e investigaciones en aquella circunscripción para la Administración Estatal de Alimentos y Drogas. “Es un producto diferente”.


Todo en el nombre
Un misterio constante envuelve al nombre del producto elaborado por la Fábrica de Glicerina Taixing. La fábrica había bautizado su jarabe como glicerina “TD”. Las letras TD estaban virtualmente en todos los documentos del embarque. ¿Qué significaba TD?
Las autoridades médicas españolas concluyeron que hacía referencia a un proceso de elaboración. Los inspectores chinos pensaron que era la fórmula secreta del fabricante.
Pero Yuan Kailin, un antiguo vendedor de la compañía, narró que sabía qué significaba TD porque un amigo y ex gerente de la fábrica, Ding Yuming, alguna vez se lo dijo. TD representaba la palabra china “tidai”, explicó Yuan, quien dejó su trabajo en 1998 y sigue viviendo a una milla de distancia de la fábrica.
En chino, tidai significa sustituto. Una clave que pudo haber revelado que el veneno, el producto del contrabandista, se escondía a plena vista.
Una clave que estaba justo en el nombre del producto.


Con información de Renwick McLean y Brent McDonald

Sunday, April 27, 2008

De China a Panamá, una ruta de medicina envenenada [traducción, tercera de cuatro partes]

NOTA: Continúa del post de ayer.


Walt Bogdanich y Jake Hooker

The New York Times
Mayo 6 de 2007

Una fábrica sospechosa
Los panameños que quieran ver dónde comenzó su pesadilla tóxica pueden revisar el sitio web de la compañía en Hengxiang, China, a la cual los investigadores de cuatro países han identificado como la que elaboró el jarabe —la Fábrica de Glicerina Taixing. Ahí, bajo las palabras “Acerca de nosotros”, verían la fotografía de un moderno edificio blanco de unos 12 pisos, adornado por tres arcos en su entrada. La fábrica, presume su página electrónica, “puede estrictamente obedecer el contrato y mantener su palabra”.
Pero como con su jarabe, no todo es lo que parece.
No hay edificios altos en Hengxiang, un pueblo con un solo camino principal. La fábrica, según los oficiales chinos, no está certificada para vender ningún ingrediente médico. Y no se parece en nada a la fotografía en internet. En realidad, sus químicos son mezclados en un simple edificio de ladrillo de una sola habitación.
El inmueble se ubica en un complejo cercado, rodeado por tiendas pequeñas y granjas. En primavera los campos de canola pintan de amarillo el panorama. Cerca de la puerta frontal, una señal sobre el camino advierte: “Cuidado con los contrabandistas”. Sin embargo, fue colocada ahí por una fábrica de máquinas para pasta que parece estar preocupada por la competencia.
La Fábrica de Glicerina Taixing, de acuerdo con el investigador del gobierno, compró su dietileno glicol al mismo productor de quien lo adquirió Wang, el ex sastre. De este punto en el “país químico” de China, 46 barriles del jarabe tóxico comenzaron su viaje, pasando de compañía en compañía, de puerto en puerto y de país en país, aparentemente sin que nadie probara su contenido.
Los comerciantes deben estar extremadamente informados acerca de sus proveedores, explican oficiales de salud de Estados Unidos. “Uno simplemente no asume que lo que dice en la etiqueta es en efecto lo que está ahí”, dijo el doctor Murray Lumpkin, antiguo comisionado para programas internacionales especiales de la Administración de Drogas y Alimentos.
En el caso de Panamá, los nombres de los proveedores, de acuerdo con los registros y los investigadores, fueron removidos de los documentos de embarque conforme iban pasando de una entidad a otra. Esa es una práctica que algunos comerciantes usan para prevenir a los compradores de ignorarlos en futuras transacciones, pero también esconde la procedencia del producto.
El primer distribuidor fue la compañía comercializadora de Beijing CNSC Fortune Way, la unidad de una empresa estatal que comenzó surtiendo bienes y servicios al personal chino y a oficiales de negocios en el exterior.
En la medida que el mercado chino se expandió, Fortune Way se concentró en el negocio de los ingredientes farmacéuticos, y en 2003, hizo de intermediaria en la venta del sospechoso jarabe elaborado por la Fábrica de Glicerina Taixing. El certificado de análisis del fabricante mostraba que el contenido era 99.5% puro.
Aunque aún no ha sido públicamente aclarado si la Fábrica de Glicerina Taixing realmente efectuó esa prueba.
Los certificados de análisis originales deben ser entregados a cada comprador, explicó Kevin J. McGlue, miembro del Consejo Internacional de Excipientes Farmacéuticos.
Fortune Way tradujo al inglés el certificado, poniendo su nombre —no el de la Fábrica de Glicerina Taixing— al principio del documento, antes de enviar los barriles a una segunda compañía comercializadora, ésta en Barcelona.
Li Can, director gerente en Fortune Way, aseguró no recordar la transacción y que no podía comentar al respecto. Y añadió: “Hay un alto volumen de operaciones”.
Al recibir los barriles en septiembre de 2003, la compañía española Rasfer Internacional tampoco probó el contenido. Copió el análisis químico proporcionado por Fortune Way, y después puso su logotipo sobre el documento. Ascensión Criado, gerente de Rasfer, señaló en la respuesta a un correo electrónico que cuando Fortune Way embarcó el jarabe no informó quién lo elaboró.
Varias semanas después, Rasfer envió los barriles a un intermediario panameño, el Grupo de Negocios Medicom. “Medicom nunca nos preguntó por el nombre del fabricante”, argumentó Criado.
Un abogado de Medicom, Valentín Jaén, dijo que su cliente también fue una víctima en este asunto. “Fueron engañados por alguien”, mencionó. “Ellos actuaron de buena fe”.
En Panamá, los barriles permanecieron sin ser usados por más de dos años, y los oficiales declararon que Medicom indebidamente cambió la fecha de caducidad del jarabe.
Durante ese tiempo, la compañía nunca probó el producto. Y el gobierno panameño, que compró los 46 barriles y los utilizó para hacer medicina contra el resfriado, según los oficiales, también falló en detectar el veneno.
Esta ruta tóxica terminó en el torrente sanguíneo de gente como Ernesto Osorio, un antiguo profesor de preparatoria en Ciudad de Panamá. Pasó dos meses en el hospital después de ingerir, en septiembre pasado, el venenoso jarabe contra la tos.
Justo antes de Navidad, tras someterse a una diálisis, el señor Osorio estaba de pie afuera del gran hospital público de la ciudad, usando una camisa bañada en lágrimas y describiendo en qué se había convertido su vida.
“No soy una octava parte de lo que solía ser”, expresó, con su rostro parcialmente paralizado colgando como un trozo de carne. “Tengo problemas para caminar. Mire mi cara, mire mis lágrimas”. Éstas, dijo como disculpándose, no eran de la emoción, sino producto del daño a su sistema nervioso.
Y aun así, sabe que es una de las víctimas afortunadas. “Ellos no supieron cómo mantener al asesino lejos de la medicina”, comentó.
Mientras el sufrimiento en Panamá era grande, la ganancia potencial —al menos para Rasfer, la compañía comercializadora española— era sorprendentemente pequeña. Por los 46 barriles de glicerina Rasfer pagó a Fortune Way 9 mil 900 dólares; después, a decir de los registros, los vendió a Medicom en 11 mil 322 dólares.
Las autoridades chinas no han aclarado qué tanto Fortune Way y la Fábrica de Glicerina Taixing ignoraban o qué tanto sabían acerca de lo que había en los barriles.
“La falla tiene que ser rastreada hasta las áreas de producción”, declaró el doctor Motta, el cardiólogo en Panamá que ayudó a descubrir la fuente de la epidemia. “Este era mi ruego: esto nos está pasando a nosotros, asegúrate de que quien quiera que hizo esto no lo haga a Perú o Sierra Leona, o a cualquier otro lugar”.