Thursday, July 30, 2009

Agua: especialista llama a modificar hábitos de consumo

Únicamente limitar la oferta o traer el líquido de lugares más lejanos no resolverá escasez, asegura


A su juicio, fomentar el ahorro y pagar el valor real del agua promoverá el aprovechamiento del recurso


Para resolver el problema de la escasez de agua en el Valle de México se deben modificar los hábitos de consumo de los usuarios en vez de sólo restringir la oferta del líquido, sostuvo Sergio Ampudia, especialista en derecho ambiental de la Universidad Panamericana.
El académico expuso que la falta de lluvias experimentada durante este año ha provocado que las presas no se recarguen y, por ende, una menor disponibilidad del recurso. La temporada de precipitaciones, además, podría retrasarse hasta octubre.
Frente a esa situación, recordó, el gobierno federal, a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua),
decidió reducir el suministro del Sistema Cutzamala a 10 delegaciones del DF y 13 municipios del estado de México. La dependencia —que a principios de año había programado al menos cinco cortes mensuales— anunció el pasado 21 de julio que la nueva restricción del caudal será de 10% de domingo a jueves, de 25% los viernes y de 50% los sábados.
Sin embargo, acotó Ampudia, pretender solucionar la demanda del líquido limitando su oferta o trayéndolo de lugares cada vez más lejanos no es una medida sustentable, ya que no conlleva su mejor aprovechamiento e implica mayor gasto de energía.
A su entender, el objetivo debería ser lograr un uso eficiente del recurso mediante cambios en los patrones de consumo. Dicha transformación, añadió, debería partir de promover entre todos los usuarios los beneficios de emplear dispositivos ahorradores como los utilizados en regaderas y retretes, así como de instrumentar un sistema de precios que refleje el valor real del agua.
Reconoció que el tema de las tarifas genera un fuerte debate, pero insistió en que el costo del servicio debe subir, pues el subsidio que paga el Estado es muy alto y no permite que la gente adquiera conciencia de la escasez del líquido.
De acuerdo con Ampudia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que una persona requiere un mínimo de 200 litros de agua diarios para satisfacer sus necesidades básicas. Así, dijo, sería posible diseñar un esquema en el que el equivalente a esa cantidad fuera gratuito o estuviera subsidiado, de forma que cada habitante tuviera garantizado su derecho a acceder al recurso y a partir de un consumo mayor se pagara una tarifa más alta.
Al preguntarle si las autoridades federales y locales están llevando a cabo las acciones correctas en la atención del problema, el académico declaró no querer ser parcial en su evaluación aunque agregó que, en su opinión, ambos niveles de gobierno emplean enfoque distintos: mientras Conagua se ha centrado en la oferta,
el GDF ha buscado incidir en la demanda fomentando el ahorro y anunciando nuevos cobros desde enero del próximo año.
El tema del agua, concluyó Ampudia, es recurrente pero su solución constantemente se ha dejado de lado. Por ello, señaló, habría que revisar las discusiones y propuestas que se han conocido con anterioridad —como la maneras de recuperar y aprovechar las lluvias—, con el propósito de al fin encarar este reto.


Nota: Este texto aparece hoy en e-joven.

2 comments:

Necio Hutopo said...

No, si alfinal va a resultar que, efectivamente, la próxima guerra mundial será por el agua...

Buena nota.

Elizabeth García said...

Leí una vez un artículo en la preparatoria que se llamaba "En guerra por los recursos" que decía justamente, que los siguientes conflíctos bélicos ya no serían por territorios, sino por recursos como el agua y los alimentos. Sin duda nos esperan tiempos difíciles, pero si no se atacan los problemas de fondo, la solución siempre será parte del problema.
Felicidades.
Un beso.
Te quiero.